COREA: CENTRO DE LA DISPUTA DE LOS DOS
POTENCIAS – CHINA/JAPÓN.
En 1597, Toyotomi Hidey Oshi, el líder militar japonés que acababa de reunificar su país, invadió Shohon con el pretexto de invadir China. La crisis nacional hizo que personas de todas las clases, incluidos los monjes budistas, se alistaran para combatir al invasor.
En 1598, con la ayuda de China, los coreanos forzaron la retirada de los agresores y la mayor parte de Shohon quedó en ruinas. Muchos palacios, edificios públicos y casas fueron quemados, gran parte del tesoro nacional quedó destruido y artesanos e investigadores fueron secuestrados y deportados a Japón.
A comienzos del siglo XVII, los manchúes nómadas invadieron Shohon, apoderándose de la parte norte del territorio, capturaron Seúl en 1636 y exigieron la rendición incondicional del rey. En 1640, los manchúes depusieron la dinastía Ming en China y establecieron la dinastía Ch’ing. El tributo que Corea pagaba a los Ming pasó a ser pagado a los Ch’ing.
Durante la segunda mitad del siglo XVII y a lo largo del siglo XVIII, la sociedad coreana experimentó grandes transformaciones. El cultivo de arroz se hizo popular y los sistemas de riego fueron perfeccionados; la producción agrícola aumentó y con ello el nivel de vida de los campesinos.
El cultivo del tabaco y del ginseng incentivó el comercio interno y externo. Así, se intensificó el contacto con comerciantes europeos y sacerdotes católicos. Mientras tanto, en Corea, ocurrían transformaciones ideológicas radicales. Muchos maestros pasaron de la especulación teórica a reflexiones sobre temas de relevancia práctica.
Esto dio lugar al silhak o enseñanza basada en el pragmatismo, que obligaba al gobierno a realizar cambios. A finales del siglo XVIII, algunos maestros del silhak se convirtieron al catolicismo y, poco después, miembros de la aristocracia siguieron el mismo camino.
Sectores importantes del pueblo, alentados por la esperanza de ser considerados iguales ante Dios después de la muerte, se vieron seducidos por la nueva religión que se expandió rápidamente.
El declive de la dinastía Yi estuvo marcado por factores económicos y religiosos, sumados a presiones externas. El yangban, o nobleza, se había apropiado de tierras públicas y no pagaba impuestos, lo que llevó al gobierno a aumentar las tasas sobre los pobres que, al no poder pagarlas, perdían sus tierras.
La incompatibilidad entre el cristianismo y el confucianismo llevó al gobierno a perseguir a los cristianos. Durante las persecuciones de 1801, 1839 y 1866, los maestros convertidos fueron obligados a morir o a caer en apostasía, y los misioneros extranjeros fueron decapitados.
Al mismo tiempo, Japón presionaba a Corea para que se abriera al comercio exterior, y China aumentaba su injerencia en la península para contrarrestar la influencia japonesa. En 1860, el estudioso Ch’oe-u fundó una religión popular, el Tonhak (enseñanza oriental), que combinaba elementos del confucianismo, el cristianismo, el chamanismo y el budismo.
Rápidamente, esta nueva doctrina, bajo la bandera de la resistencia a los extranjeros y la corrupción, consiguió una multitud de adeptos entre los campesinos y, en 1893, se transformó en un movimiento político. En mayo de 1893, los adeptos del Tonhak tomaron la ciudad de Chonju, en el suroeste, y las potencias intervencionistas, China y Japón, enviaron tropas para dispersarlos.
Para justificar su presencia en la península, Japón propuso que China llevara a cabo una reforma conjunta en Corea, pero la negativa china llevó a los dos países al enfrentamiento armado, resultando en la victoria japonesa. Japón, alentado por su victoria sobre China en 1895 y la derrota de los rusos, ocupó Corea en 1905 y, en 1910, la anexó formalmente a su país, poniendo fin a la dinastía Yi.
La ubicación de la península de Corea entre dos potencias rivales como China y Japón ha determinado la historia de la nación y la idiosincrasia de su pueblo. A lo largo de la historia, su territorio fue escenario de frecuentes luchas por el poder entre los ejércitos de China, Mongolia y Japón.
Durante la ocupación japonesa, Corea fue explotada primero como proveedora de alimentos y luego como fuente de mano de obra barata. Los terratenientes y dueños de fábricas japonesas se instalaron en Corea y crearon una infraestructura para facilitar la extracción de riquezas.
Con la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, el ideal coreano de una nación unificada e independiente estuvo a punto de concretarse, pero el país fue una vez más arrastrado a una lucha compleja en la que poderosos intereses extranjeros estaban en juego.
La península de Corea fue dividida en dos zonas separadas por el paralelo 38º. El norte fue ocupado por tropas soviéticas y el sur quedó bajo control estadounidense. La Unión Soviética mantuvo su influencia y no permitió que se realizaran elecciones generales en la península.
En el sur, bajo la supervisión de una Comisión Temporal de las Naciones Unidas, se llevaron a cabo elecciones en mayo de 1948 y Syngman Rhee fue elegido primer presidente de la República de Corea, cuya capital se estableció en Seúl. Sin embargo, la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte redactó una nueva Constitución que fue adoptada en agosto de 1948. Kim Il-sung fue designado primer ministro y el 9 de septiembre se proclamó la República Popular Democrática de Corea.
Se repetía en Asia lo mismo que sucedía en Europa con Alemania. La mayoría de las tropas extranjeras abandonaron los dos países al año siguiente. Las tropas estadounidenses permanecieron en el sur, bajo la bandera de las Naciones Unidas, que en ese entonces estaba bajo dominio de los Estados Unidos.
En junio de 1950, Corea del Norte lanzó una ofensiva contra Corea del Sur. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) convocó a todos sus miembros para detener la invasión y el entonces presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, ordenó que su ejército ayudara a Corea del Sur, sin pedir al Congreso de su país que declarara la guerra.
Truman también no solicitó autorización de la ONU para enviar una flota al estrecho de Formosa, para proteger uno de los flancos de los Estados Unidos y ayudar al régimen chino anticomunista de Chiang Kai-shek, que se había establecido en la isla de Formosa (Taiwán). Esto infundió en Pekín el temor de una invasión nacionalista a China continental.
En esa época, las campañas militares en la península coreana fueron desastrosas para los surcoreanos y las divisiones estadounidenses, desplazadas rápidamente y mal equipadas, tuvieron que retroceder hasta las cercanías de Pusan.
La situación desastrosa fue salvada por una maniobra del general Douglas MacArthur, que desembarcó a unos 160 km al sur del paralelo 38º, logrando dividir y derrotar a las tropas norcoreanas.
Los chinos, preocupados por los avances de los aliados, advirtieron que la presencia de los Estados Unidos en Corea del Norte los obligaría a entrar en la guerra. MacArthur ignoró esta advertencia y lanzó en noviembre la ofensiva llamada "Home by Christmas" (Navidad en Casa).
Sin embargo, China envió a Corea 180,000 combatientes que, a mediados de diciembre, empujaron a las tropas estadounidenses hacia el sur del paralelo 38º. El 31 de diciembre de 1951, China lanzó una segunda ofensiva contra Corea del Sur y pronto logró estabilizar las posiciones alrededor de la antigua frontera.
Por divergencias políticas y estratégicas, MacArthur fue destituido por Truman. El general había hecho planes para usar armas nucleares contra ciudades chinas y defendía la guerra contra China.
Los combates causaron estragos en toda la península. La ciudad de Seúl cambió de manos varias veces. El conflicto duró 17 meses y dejó un saldo de aproximadamente cuatro millones de muertos. Se firmó un armisticio en julio de 1953, el mes siguiente al reinicio de la guerra. Desde ese momento, Corea quedó oficialmente dividida por el paralelo 38º.
El 8 de agosto de 1990, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la admisión de las dos Coreas, como los miembros 160 y 161. El 13 de diciembre de 1991, los primeros ministros Yon Kyon Muk (Corea del Norte) y Chog Won Shik (Corea del Sur) firmaron un Acuerdo de reconciliación, No-agresión, Intercambio y Cooperación, considerado un importante paso hacia la reunificación.
Referencias:
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Enciclopedia del Mundo Contemporáneo – Editorial Tercer Milenio – 2000.
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Nueva Enciclopedia Ilustrada – Volumen I – 1996 – Empresa Folha da Manhã S.A.
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Historia del Mundo – Editorial y Gráfica Visor del Brasil Ltda. – 2000.
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Atlas de la Historia del Mundo – Editado por Geoffrey Barraclough – Times Books Ltda. – 1993.
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El Imperialismo Yanqui y Corea – fuente: La nueva democracia.
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Filosofías de Asia – WATTS, Alan – 2002.
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Historia de Asia Anterior a los Descubrimientos – GIORDANI, Mario Curtis – Vozes – 1997.
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El Siglo de Asia – ESCOBAR, Pepe – Iluminuras – 1997.